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Existe una forma de controlar tu forma de gastar, comprobado por la ciencia:  traer billetes “grandes” puede ser tu salvación.

Probablemente te ha pasado que quieres salir a comprar algún antojo en la tienda de la esquina, pero al ver que sólo tienes un billete de 200 pesos o de mayor denominación, prefieres no utilizarlo.

Esto se debe a que tu percepción sobre un billete de alta denominación es diferente, a si cargas con monedas, debido al efecto que causa en tu memoria.

Al percibir que un billete “grande” es más valioso, subjetivamente, esto provoca que controles la forma en que decides gastar tu dinero, debido al “efecto denominación”

De acuerdo con la investigación de Priya Raghubir y Joydeep Srivastava, esta percepción provoca que gastes más cuando traes “morralla” o billetes más “pequeños”.

En un experimento, publicado por la Universidad de Oxford, las investigadoras dieron un dólar a estudiantes universitarios, a un grupo se les entregó en en monedas de 25 centavos y a otro en un billete.

De acuerdo con su predicción, el 70% del grupo que recibió monedas estaba más dispuesto a gastarlas en dulces, que quienes tenían el billete.

Y aquí es donde se puede observar, por qué nos descontrolamos si utilizamos un billete de 200 pesos para comprar un refresco de 10; ya que es muy probable que el cambio que obtenemos ya no lo cuidaremos de la misma manera, y nos lo gastemos, especialmente en los temidos gastos hormiga.

Lo cierto es que este comportamiento no se trata de algo extraño, es muy común que intentamos no cambiar los billetes de alta denominación, porque somos conscientes de que nos va a durar menos.

Ahora sabemos que la ciencia ha comprobado que este efecto psicológico existe, pero eso tampoco representa una excusa. Si cuentas con un presupuesto y te guías por este, es posible que puedas evitar caer en la tentación de gastar de más en cosas que no tenías planeadas.

Fuente: Dinero en Imagen

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