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No nos gusta hablar sobre la muerte, particularmente sobre la de uno mismo, pero es un hecho inevitable, nos guste o no. Lo peor es que no es algo que podamos prever su llegada, ya que no tienes que estas enfermo para morir de un día a otro sin importar incluso tu edad, por lo que tener un seguro de vida siempre será una buena decisión para proteger a aquellos que dejas.

 

Los seguros de vida son una buena alternativa que, al margen de cualquier otro patrimonio hecho como por ejemplo los inmuebles, ya que tienen una característica que puede ser muy útil para aquellos que quieres proteger, esa característica se llama liquidez. Eso significa que una vez que se acreditan los requisitos para cobrar el seguro se contará con una cantidad de dinero en efectivo, a diferencia de los bienes muebles o inmuebles que tienen un valor pero que este no se vuelve dinero hasta que alguien está dispuesto a comprarlos, lo cual puede ser de inmediato o en años, con riesgo de malbaratarlos.

 

Para quienes no han podido acumular patrimonio es aún más necesario poder tener un seguro de vida, mientras que para quienes no tienen dependientes económicos quizá no lo sea tanto.

 

A continuación te platico algunas particularidades de los seguros de vida:

 

  • ¿Cuánto quiero que pague el seguro? Los seguros no pagan una cantidad fija, tú eres quien debe establecer el monto que consideras necesario para tus dependientes si llegas a faltar.  De acuerdo con esa cantidad la aseguradora te establecerá un calendario de pagos y siempre que estés al corriente de los mismos tus beneficiarios podrán cobrar la cantidad asegurada.
  • ¿Cómo establecer la cantidad? Depende mucho de la situación de los beneficiarios del asegurado, pero algunos expertos señalan que lo ideal es una cantidad que pueda cubrir 10 años de los gastos necesarios para que los deudos puedan vivir en condiciones similares a las que tienen en vida del asegurado. Esto no aplica en todos los casos, ya que por ejemplo para aquellos que dejaron cubierta a su familia con inmuebles y rentas, estos seguros pueden ser sólo un recurso que sirva para dar liquidez inmediata y que los familiares vivan mientras llevan a cabo los trámites sucesorios o incluso para afrontar los pagos que requiere poner las propiedades a nombre de los herederos.
  • Dependientes económicos. Este concepto es básico a la hora de decidir si contratas un seguro médico, por cuánto o si de plano no lo contratas. Cuántos dependientes económicos tengas y de que edad son preguntas determinantes para saber si contratas un seguro y por qué cantidad. Por otro lado si no tienes dependientes económicos quizá lo que necesitas es un seguro para gastos funerarios, para invalidez y uno para tu retiro.
  • Beneficiario.  Es la persona que tendrá derecho a cobrar la suma asegurada en caso de que fallezcas, por lo que debes estar seguro que se trata de la o las personas adecuadas. Puedes cambiar de beneficiarios a tu voluntad.
  • No se si mi familiar contrató seguro.  En este caso puedes acudir a CONDUSEF que te pueden ayudar a localizarlo, si existe, mediante el Sistema de Información Sobre Asegurados y Beneficiarios de Seguros de Vida.

Por: Arturo Maximiliano García

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