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La ciencia del emprendimiento

Por Dulce Miranda.Después de ser evaluada junto con los programas de incubación de otros 53 países, la Incubadora de Alto Impacto Fumec, que apoya a empresas mexicanas que impactan de manera positiva en los ámbitos económico, social o ambiental, fue reconocida por la organización UBI Global durante el World Incubation Summit 2018, celebrado recientemente en Toronto, Canadá.

La incubadora de Alto Impacto Fumec surgió en 2012 como resultado de la experiencia que tenía la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (Fumec), luego de más de 10 años de colaborar en distintos proyectos con personas involucradas en actividades del sector primario. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Cristina Acevedo, directora de la incubadora, compartió el proceso de consolidación de la organización que dirige.

“El proyecto surgió con el nombre de Incubadora de Alimentos y Agronegocios y estaba más dedicado hacia la población rural que produce alimentos. En 2013, con la aparición del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), aplicamos para ser reconocidos como incubadora básica; a partir de ahí, un sector con un perfil muy distinto y con proyectos de innovación, incluso basados en investigaciones científicas, se acercó a nosotros, por eso decidimos extender el servicio hacia otro tipo de emprendedores y nos convertimos en la Incubadora de Alto Impacto Fumec”.

Así nació el programa de alto impacto, diseñado para proyectos que aportan a la solución de algún problema social, ambiental o de desarrollo económico con un componente innovador y formas de producción sustentable.

Un plan a la medida

Desde su consolidación y hasta la fecha, en la incubadora se han creado cinco estrategias para ayudar a los emprendedores de acuerdo con el grado de avance de su idea: en Proyecto de negocio, se analiza la viabilidad de la empresa; Análisis de mercado ayuda a empresas ya establecidas a posicionar su producto; en Desarrollo de producto, se genera la presentación final de un bien listo para ser vendido; Institucionalización empresarial consiste en la implementación de sistemas de calidad; y Capacitación especializada ofrece cursos de metodologías para emprender, dirigidos, sobre todo, a jóvenes y mujeres.

“Si llega un emprendedor solo con la idea, debe pasar por todo el proceso, desde una preincubación hasta la institucionalización de su empresa”, aclaró la directora.

Ciencia y negocios

Fumec fue creado hace 25 años en el contexto de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), con el objetivo de promover la colaboración entre México y Estados Unidos en materia de ciencia y tecnología para resolver problemas en común. La estructura de esta fundación tiene tres ejes rectores: salud y medio ambiente, enseñanza de las ciencias y desarrollo económico basado en la innovación.

Debido a la influencia de algunos de sus programas en la elaboración de políticas públicas en México, Fumec decidió fundar la incubadora de alto impacto para apoyar empresas con un grado de innovación importante y que echaran mano de nuevas tecnologías durante su proceso de producción, incluso, empresas surgidas de la academia o de proyectos de investigación.

“Tenemos, por ejemplo, emprendedoras que son ingenieras químicas que obtuvieron los fondos otorgados por el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y desarrollaron un chocolate líquido sin azúcar que pueden consumir personas diabéticas o con problemas de obesidad; su empresa se llama ChokoKrams y ya cuentan con una gran variedad de productos”.

Reconocimiento internacional

La ciencia del emprendimiento

Como cada dos años, UBI Global, organización sueca dedicada a calificar incubadoras y aceleradoras de empresas alrededor del mundo, convocó a los interesados a compartir su forma de trabajo y resultados para ser evaluados junto con sus pares internacionales. La Incubadora de Alto Impacto Fumec participó en el certamen y fue reconocida entre otros mil 370 programas por su labor.

“Fuimos reconocidos en la categoría de Programa más prometedor en innovación social; esto tiene que ver con que los proyectos tengan un impacto benéfico social, económico o ambiental y nosotros tenemos una gran cantidad de proyectos de esta naturaleza. La otra categoría fue Programa más prometedor en apoyo a mujeres emprendedoras, esto porque nos dimos cuenta de que más de 70 por ciento de nuestros emprendedores eran mujeres y empezamos a desarrollar programas especializados para ellas”, puntualizó Cristina Acevedo.

 

Vía: Agencia Informativa Conacyt

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